El niño de la bicicleta

De nuevo los hermanos Dardenne nos regalan otro exquisito cuento sobre la resurrección. Y lo hacen sin caer en sensacionalismos, juicios morales ni pedagogías innecesarias.
Desde el minuto uno recorremos un camino fácil, interesante, conciso, lleno de sentimiento del que no queremos salir, un camino que se antoja corto al final.
Un relato con ritmo y fuerza, sobre la crueldad de la sociedad y la dureza de las relaciones humanas, pero también de cómo éstas pueden transformarse, hasta renacer desde casi las cenizas.
No puedo dejar este primer post sin mencionar la brillante interpretación de Thomas Doret, el pequeño dulce, rebelde Cyril, con el que estableces sin querer una relación de amor odio.
Una vez más, viva el cine sin más pretensión que comunicar, viva el cine que te deja con ganas de más!












Comentarios

  1. No tengo ninguna duda de que vamos a compartir y descubrir grandes películas, música, imagenes, libros... juntas!!!

    Los hermanos Dardene.. grandes entre los grandes. Una película abierta y muy intensa querida amiga.. podemos ser capaces de hablar con nuestra conciencia? yo creo que debemos :D

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  2. Mil gracias Maituchus, espero que así sea, yo desde luego disfruto de tu blog cada día, sigue así!
    Buena pregunta, podemos hablar con nuestra conciencia, somos capaces?, ojalá! amén!

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